Cuentos con Ciencia

miércoles, 12 de marzo de 2014

El gato equilibrista

Este es nuestro primer "cuenta CREA": Cuento, Reto y Experimento con Arte.

En este cuento conoceréis a nuestros protagonistas: Plata y Tulio. Y aprenderéis la importancia de la perseverancia. Por muy difícil que pueda parecer un reto, si eres constante y creativo podrás lograrlo.

¡Bienvenidos!

Cuento

"Whooo, whoooo." (Suena un búho)
En un bosque muy muy lejano, vivían unos gatos muy inteligentes: el gato Tulio, la gata Plata y la gatita Iris. ¿Sabéis por qué eran tan inteligentes? Porque siempre se andaban haciendo preguntas y compartiendo sus descubrimientos. Les encantaba resolver misterios. Sus vecinos, los animales del bosque, los conocían como “Los Gatos con Batas”, porque siempre llevaban puestas sus batas por si en cualquier momento se les ocurría hacer un experimento.



Una día, los animales de ese bosque recibieron una invitación a una fiesta que iba a celebrar el pájaro carpintero. Después de un mes de mucho picar en el árbol, por fin había conseguido acabar su nido, y quería celebrarlo con sus amigos.

En la invitación se podía leer: “Nos complace invitarte a una fiesta invertida”. ¿Qué quería decir con “invertida”? Muchos animales del bosque consultaron a Los Gatos con Batas, y éstos les dijeron que “invertida” significaba “del revés”. Pero,... ¿Qué quería decir que la fiesta era del revés? Todos estaban intrigados, incluso Los Gatos con Batas no sabían dar una respuesta a aquel misterio… todavía.


Al gato Tulio se le ocurrió una cosa muy graciosa: pensó que con “invertida” el pájaro carpintero quería decir que todos debían ir haciendo el pino… y se puso a investigar de qué distintas formas se podía hacer el pino… Con las dos manos, con una sola mano, con la otra, … ¿Y qué más? ¡¡Con la nariz!! “Yo quiero hacer el pino con la nariz.” Se dijo. Así que se puso manos a la obra… pero nada, que no le salía. Se caía al suelo enseguida.

Preguntó a distintos animales del bosque, y ninguno le sabía enseñar a hacer el pino con la nariz. Pero no sólo eso, el mono, le dijo que para qué quería hacer el pino, cuando él sabía trepar tan bien por los árboles con sus garras. “No puede haber nada mejor que trepar, hacer el pino nada te puede aportar”- le dijo.

También se encontró con el búho más viejo del bosque, ululó tres veces y le dijo: “Yo soy muy anciano y nunca he visto a nadie hacer el pino con la nariz.". El gato Tulio podría haberse desanimado, pero en lugar de eso, se dijo a sí mismo que sería el primer animal del bosque en conseguirlo.
En uno de sus intentos, una rana que pasaba por allí le vio y se echó a reír: "Parece que quieras hacer el pino con la nariz. ¡Jajaja!". "Precisamente, eso estoy intentando hacer" - le contestó Tulio. "Pues no vas mal encaminado. Sólo te faltan un par de pesos bien equilibrados". Dio un gran salto al agua, y desapareció. "¡Espera, ranita...!" Tulio trató de encontrarla, pero no lo consiguió. Así que volvió a intentar hacer el pino con su nariz de pepino.
Una mariquita que volaba cerca de allí se acercó a Tulio y le preguntó si podía ayudarle. Él le dijo que quería prepararse para la Fiesta Invertida del pájaro carpintero. Y antes de que siguiera hablando, la mariquita le dijo: "¡Ah! Pero para eso no hace falta prepararse. El pájaro carpintero ha estado preparando unas bebidas mágicas para la fiesta. La fiesta es "invertida" porque es una fiesta donde nada es lo que parece ser."
El gato Tulio se quedó sorprendido, pero algo más tranquilo. Ya sabía algo más sobre aquella fiesta tan misteriosa. Pero como a este gato le gusta mucho experimentar, y no hay reto que se le resista, siguió intentando hacer el pino con su nariz de pepino, hasta que finalmente ¡lo consiguió! ¡Y él solito!

Aquí acaba este cuento. En la próxima entrada de "CREA", os contaré cuál es la bebida mágica del pájaro carpintero, en el cuento de "Una fiesta invertida".

Espero que este cuento os haya gustado.

Reto




¿Sabéis cómo puede hacer el pino con la nariz el gato de esta figura?

En el experimento que vamos a hacer a continuación haremos lo mismo que hizo Tulio, todos juntos, y lo averiguaremos.

Experimento

Instrucciones para realizar el experimento con niños de 3 a 6 años

  1. Los niños pintan el gato, y lo recortan.
  2. Luego pedimos a los niños que intenten que el gato haga el pino con la nariz, apoyando la nariz del gato en la punta de un meñique de un niño. El gato se cae: no puede hacer el pino sin ayuda.
  3. Les recordamos que la ranita dijo que hacían falta "un par de pesos bien equilibrados" , eso son ¡dos contrapesos!... “Tenemos una hipótesis: Pegando dos bolitas de plastilina conseguiremos que el gato haga el pino con la nariz”. ¿Cómo podemos comprobarla?
  4. ¡Vamos a hacer un experimento! ¿Dónde debemos poner la plastilina para conseguirlo? Ellos diseñan el experimento: deciden dónde debemos poner la plastilina. Podemos marcar en la pizarra los lugares en los que quieren probar poner la plastilina. Les dejamos que experimenten. Si no lo han conseguido, antes de que se cansen, les indicamos que pueden probar a ponerle guantes de plastilina al gato. Lo hacemos con ellos, y ¡sorpresa! el gato se sostiene sólo, incluso podemos correr o dar vueltas, con cuidado, y el gato no se cae.
  5. Finalmente, les preguntamos, que porqué creen que se sostiene y qué motivos tienen para pensar así. Éstas serán sus conclusiones del experimento.

Con niños de primaria

Después del experimento podrían completar un “informe” (muy visual). Les podemos decir que es para nuestra colección de experimentos, para poder recordar más tarde lo que hemos hecho. Al redactarlo serán más conscientes de cuál ha sido el proceso de la investigación y practicarán la escritura.

La explicación

La figura equilibrista tiene su centro de gravedad por encima del punto de apoyo, la nariz. Por eso, el equilibrio es inestable y se cae. El centro de gravedad tiende a ocupar la posición más baja posible. 

Al poner la plastilina en las manos del gato ("unos guantes"), el centro de gravedad ahora se encuentra por debajo del punto de apoyo y logramos un equilibrio estable. Si balanceamos el gato bajando uno de sus pies, el centro de gravedad sube: observaremos que en seguida recupera la posición inicial para volver a tener el centro de gravedad lo más bajo posible. 

¿Quieres más?

Hay otros juguetes equilibristas con los que puedes seguir jugando:

Espero que hayáis encontrado algo interesante en nuestra primera entrada de CREA: Cuento, Reto y Experimento con Arte. ¡Hasta pronto!