Cuentos con Ciencia

miércoles, 22 de abril de 2015

La serpiente impaciente (Parte I)

Cuento y Reto del "Cuenta CREA"

Esta es la historia de alguien que decide cambiar. Nuestra protagonista se enfada con frecuencia y se da cuenta de que eso le impide ser feliz. 

Si en nuestro cuento anterior, "La Gata Cromata", la protagonista no aceptaba un rasgo de su físico, en esta ocasión La Serpiente Impaciente no está conforme con un rasgo de su personalidad. Y decide cambiarlo, puesto que no sólo le crea malestar a ella, sino que también resulta molesto para los demás. Esta vez será Cromata quien le prestará su ayuda y le conducirá hasta nuestros intrépidos amigos.

La parte científica de este cuenta  CREA contará con un misterio no resuelto que Plata y Tulio le plantean a la serpiente. ¡Descúbrelo y déjanos tu opinión!

Cuento

Algo se arrastraba, por entre la hierba del bosque de Los Gatos con Batas.
Era… ¡una serpiente! Una serpiente muy particular, como todas, en realidad. Era una serpiente muy inteligente, única, aunque algo impaciente. Tenía una gran facilidad para reventar ante cualquier cosa que le pudiera importunar.

Una mañana la serpiente escuchó unos golpes que no supo identificar. Se acercó para ver qué era y se encontró a un mono tratando de subir un montón de plátanos a un árbol. Los quería subir todos a la vez y continuamente se le caían al suelo. 

- Pero, qué hacesss. ¿No vesss que continuamente ssse te caen? -dijo la serpiente enfadada.
- No importa. - contestó el mono- Al final lo conseguiré.
- ¿Por qué no usssasss tu cola?
- Yo sé lo que hago - le respondió el mono molesto, mientras seguía intentándolo una y otra vez.

La serpiente se marchó enfadada, no podía entender al mono, y su obstinación le sacaba de quicio.

- Con lo fácil que esss usssar la cola, o hacer variosss viajesss, ¡ssserá posssible!...


Al rato se encontró con un lobo, que al escuchar sus quejas se acercó para preguntarle:
- ¿Qué te ocurre?
- Puesss lo de sssiempre, me encuentro con otrosss animalesss que hacen lasss cosssasss sssin pensssar, y cuando me acerco para explicarlesss cómo hacerlo mejor, no me essscuchan… El mono no usssa sssu cola, ni sssu cabeza... ¡No piensssa!
- Tal vez yo podría recomendarte a alguien que te pueda ayudar a resolver tus problemas. - le decía el lobo mientras paseaba dibujando un infinito, haciéndose el interesante - Hay un pez de cola plateada que tiene tooodas las respuestas.
- ¿Y cómo puedo encontrarle?
- En el estanque de las luciérnagas. Esta noche.

El lobo continuó su camino y la serpiente se sintió aliviada. “Esta noche podré sssolucionar misss problemasss.”
Cuando llegó la noche la serpiente buscó las luces de las luciérnagas. Y encontró al pez de cola plateada nadando en el estanque. 


- Siento que alguien necesita de mi ayuda. -Escuchó la serpiente cuando metió su cabeza en el agua.
- SSSí, sssoy yo, la ssserpiente, aqui arriba.
- Acércate, querida. Cuéntame.
- Puesss vengo porque sssiempre essstoy muy enfadada. Sssiento que los demásss no sssiguen misss consssejosss y enssseguida..,. ¡reviento! No tengo paciencia. ¿Qué puedo hacer?

El pez movía su boca sin hablar, y nadando en círculos le dijo:

“En esta vida la paciencia ha de ser como el aire, es necesaria y nos ayuda a ser ligeros, porque nadie se nos hace tan pesado como nosotros mismos.” 

La serpiente le escuchaba anonadada:

“¿Por qué aguardas con impaciencia las cosas? Si son inútiles para tu vida, inútil es también aguardarlas. Si son necesarias, ellas vendrán y vendrán a tiempo.” 
Y dicho esto, el pez se sumergió en las profundidades del estanque, y las luciérnagas apagaron su luz.

La serpiente se quedó pensativa. En soledad… NO LOGRABA ENTENDER NADA. Tenía el ceño más fruncido que nunca, y se preguntaba, ¿pero qué ha querido decir? ¿Vosotros lo entendéis? Ella tampoco…
Farfullando, salió del estanque, y ¿a que no sabéis a quién se encontró? A la gata Cromata. ¿Recordáis? Desde que se había quedado a vivir en el bosque le gustaba darse baños en el estanque. Al oír a la serpiente, se acercó y le preguntó:

- ¿Qué te ocurre, amiga serpiente?
- Estoy decepcionada y confundida. He venido a essscuchar al pez de cola plateada y al final, no me sssoluciona nada.
- Pues... igual sé quienes te pueden ayudar.
- No creo que nadie me pueda ayudar. En realidad, el problema essstá en mi interior.
- Entonces, ¡seguro que te pueden ayudar Los Gatos con Batas! Desde que les conozco, soy una gatita llena de colores. Antes también lo era, pero no lo sabia. Ellos me ayudaron a encontrar mis colores, los colores que siempre estuvieron en mi.
- No me fío mucho, pero tampoco tengo nada que perder. ¿Dónde puedo encontrarlesss? 

Al día siguiente, Cromata acompañó a la serpiente a la casa-árbol de Los Gatos con Batas. Cuando estaba frente a la puerta podía escuchar música, risas y algún que otro sonido extraño que no supo reconocer. De repente, se escuchó a un búho ulular sobre su cabeza: ¡Whoo! ¡Whoo! Era el búho Din Don.

- ¡Holammmm! - escuchó una voz amable al abrirse la puerta. Era Plata, con su peculiar saludo.
- Hola. Vengo porque Cromata me ha dicho que aquí podíaisss ayudarme. Pero estoy muy enfadada y no creo que nadie pueda hacerlo.
Pasaron al salón y Plata le preguntó:
- ¿Cuál es tu problema?
- Puesss eso, que siempre essstoy enfadada. No sé qué hacer para que losss demásss me essscuchen, para que usssen su cola, sssu cabeza… ¡qué piensssen!
- Plata, - dijo Tulio, que apareció con una bolsa llena de globos - ¿recuerdas que a ti también te ocurría?
- Sí, es cierto. -dijo Plata mientras llenaba uno de los globos.- Antes siempre me enfadaba y reventaba con facilidad.

Cogió un palillo y ¡Pum! La pobre serpiente se escondió debajo del sofá. La gatita Iris la vió y la siguió diciendo “¡fofá, fofá!”.

- Entonces, me di cuenta - siguió Plata, mientras las dos salían del sofá- de que la causa principal no estaba en lo que me pinchaba. La causa principal estaba en mi, en mi tensión acumulada. Me propuse hacer un ejercicio interior, buscar la forma de afrontar las situaciones con menor tensión. La mejor forma siempre es...
- ¡Con sentido del humor! - dijeron Plata y Tulio al unísono.
- Además, -Tulio añadió - si tomas distancia verás que hay más de una forma de hacer las cosas, de conseguirlas. También de sentirlas, de vivirlas. Y todas tienen sus ventajas.
- Por ejemplo, para algo tan sencillo como... hinchar un globo, ¿qué podemos hacer? -preguntó Plata.

La serpiente, intrigada, dijo: “Puesss sssoplar, claro.”

- ¿Y para mantenerlo hinchado? -preguntó Tulio.
- Puesss le hacemosss un nudo. ¿Acassso hay otra forma? - respondió la Serpiente.
- Para hinchar un globo, hay quien decide soplar, como tú, introduciendo dióxido de carbono. Pero también hay quien utiliza un hinchador, e introduce aire, que es una mezcla de nitrógeno y otros gases.  Hay quien utiliza hidrógeno, o helio… que son gases que flotan en el aire, y también son los elementos más abundantes de la naturaleza porque están en las estrellas -dijo Tulio.
- También hay quien utiliza una reacción química... -añadió Plata- Y para conseguir que no se deshinche hay quien le ata un cordel, hay quien le da vueltas y vueltas... ¡y hay quien lo coge con los dedos de los pies! -jajaja rieron todos.
- Y hay quien necesita tenerlo todo atado, como tú. -continuó Plata.
- Y bueno… ¡Hay quien, incluso, puede mantener un globo hinchado sin cerrarlo ni atarlo! -dijo Tulio.

Perpleja, la serpiente preguntó: "¿Y cómo ssse puede mantener un globo hinchado sssin essstar cerrado ni atado? ¡¡Esss imposssible!!"

- Nada es imposible si conoces el truco… de magia, o el procedimiento… científico.

Después de compartir varios experimentos y risas, la serpiente, agradecida, se despidió de Los Gatos con Batas y se marchó a su hogar.


Aquella tarde, un mono en lo alto de un árbol comía plátanos... ¡con los pies! La serpiente, que pasaba por allí, al verlo, empezó a reírse como nunca antes se había reído. Se rió tanto, que el mono se le quedó mirando y se puso a reír con ella. Desde entonces, ya nadie recuerda la impaciencia de la serpiente, y todos la conocen como "La Serpiente Sonriente".


Hasssssta pronto, amigosssssssss ;-)

Reto

Tal y como Tulio le propone a la Serpiente, se puede mantener un globo hinchado, sin estar atado ni cerrado. ¿Podríais decirnos cómo?

Para este reto necesitarás un globo, para empezar. 

Después de varios intentos, ¿crees que necesitas ayuda de algún otro objeto para conseguirlo? Puedes utilizar una botella de plástico vacía y un punzón, ¿imaginas cómo usarlos para superar el reto?


En el próximo artículo publicaremos el Experimento y el Arte de este "Cuenta CREA".

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